Claves para entender el lavado de dinero en la industria de las apuestas

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Hay pocos temas tan técnicos pero tan relevantes como el lavado de dinero en materia de seguridad. Actividades como esta parecen alejadas de nuestra vida diaria, al grado que los referentes cotidianos son películas o casos emblemáticos como el decomiso de más de 200 millones de dólares al empresario Zhen Li Ye Gon en 2006 en una mansión de la Ciudad de México o los escándalos internacionales vinculados con HSBC. Sin embargo, a veces puede estar tan cerca de nosotros cuando la persona a nuestro lado apuesta miles de pesos de procedencia ilícita en una terminal dentro de un centro de apuestas deportivas o en un casino y con un poco de suerte o astucia logra triplicar lo invertido y de paso, volver lícitos los recursos.

¿Quién participa en el lavado de dinero? ¿Cómo colocar fondos en el sistema financiero sin que parezca sospechoso? ¿Cuántas transacciones hay que realizar para encubrir la procedencia ilícita de los recursos? ¿Cómo allegarse nuevamente de los recursos inicialmente colocados para comprar bienes y servicios? Preguntas tan básicas como estas abren abanicos amplísimos de posibilidades que requieren una perspectiva caso a caso para entender cómo funciona y evoluciona esta actividad.

Operadores financieros de organizaciones criminales, políticos y empresarios corruptos así como personas oportunistas que deliberadamente incendian sus casas o empresas para exigir pagos a las aseguradoras pueden lavar dinero. Tanto casas de cambio diminutas en ciudades fronterizas como instituciones de banca múltiple de renombre internacional se utilizan para colocar fondos y encubrir transacciones.

El lavado de dinero en las apuestas

De acuerdo con Granados (2017) “los centros que controlan los juegos y sorteos con apuestas son, por la naturaleza de las actividades que desarrollan y las utilidades que generan, susceptibles de diversas actividades ilícitas (evasión fiscal, competencia desleal, crimen organizado, etcétera). Sin embargo, uno de los mayores problemas a que se enfrenta el sector de juegos y sorteos con apuestas es el lavado de dinero de procedencia ilícita”.

Según el Grupo de Acción Financiera contra el Blanqueo de Capitales (GAFI o FATF por sus siglas en inglés) existen diversas técnicas que se utilizan para lavar dinero en esta industria. A continuación destacamos algunas de estas:

  • Se compran fichas con dinero en efectivo o a través de cuentas en línea del casino, luego se canjea su valor por medio de un cheque de casino o mediante una transferencia.

  • Se compran fichas de casinos a apostadores limpios a un precio más elevado y después se cambian por efectivo.

  • Combinar ganancias y efectivo en cheques o documentos del casino.

  • Utilizar fichas de casino como método de transacciones ilegales.

  • Comprar un gran número de certificados de regalo del casino.

  • Comprar tarjetas de recompensas de casinos.

Cabe destacar que algunos de los esquemas mencionados requieren la complicidad de los empleados o la falsificación de documentación que acredite la identidad de los usuarios.

De acuerdo con Romo[9] (sf) el lavado de dinero en esta industria resulta importante por tres razones. En primer lugar, solo el 30% del mercado de las apuestas es legal. En segundo lugar, dentro de la industria no existe seguridad jurídica para un desempeño eficaz de los permisionarios. Por último, refiere que la magnitud del lavado de dinero asciende a 25 mil millones de dólares al año en el país. 

¿Anonimato para las apuestas o para la ilegalidad?

Existen ciertas situaciones dentro de las apuestas que son difíciles regular. Una de ellas es el anonimato de quien apuesta y de quien cobra el premio. Mantener el anonimato no resulta tan complejo ya que uno puede llegar a un casino o algún centro de apuestas deportivas y colocar una apuesta por cierta cantidad monetaria sin que haya un cuestionamiento sobre la procedencia de los recursos. Además, recordemos que hay diversas alternativas al momento de hacer válido un premio como el uso de un prestanombres.

Lo mismo sucede con las apuestas online. Uno puede adquirir tarjetas de prepago como las Paysafecard e ingresar su valor monetario en los portales online para apostar con total libertad. Existen métodos más complejos para apostar sin revelar la identidad como el uso de direcciones IP diferentes al país de procedencia del apostador o incluso actualmente uno puede apostar vía online en países asiáticos o europeos solo mediante un seudónimo.

Al cobrar un premio, es frecuente que los ganadores de premios cuantiosos soliciten su anonimato por cuestiones de seguridad. Lo anterior es muy comprensible dada la posibilidad de que lo roben, extorsionen o incluso lo secuestren. Sin embargo, al mantener el anonimato no se sabe con certeza si los fondos iniciales provenían de actividades ilícitas. Si los fondos en realidad provienen de actividades ilícitas, no habría forma sencilla de rastrear a quien ingresó dichos recursos.

Por otro lado, también es posible que un prestanombres cobre el premio para después redirigirlo a los dueños originales de los recursos a través de transferencias a múltiples cuentas o en efectivo para que cumpla el ciclo completo del lavado de dinero. En este sentido, debemos recordar que existen muchísimas posibilidades, solo hace falta ser un poco imaginativo.

Fuente: El Universal

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