GAFI alerta de traspaso de riesgos de lavado de la banca a las sofipos

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Ante el fenómeno del de-risking, que es la restricción de relaciones de la banca con personas u otro tipo de instituciones con la finalidad de mitigar, o evitar, riesgos de blanqueo de capitales, éstos podrían trasladarse a otro tipo de intermediarios con estructuras más débiles, como a las sociedades financieras populares (sofipos), alertó el Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) contra el Lavado de Dinero y Financiamiento al Terrorismo.

En su más reciente evaluación que GAFI realizó a México detalló que en los últimos años la banca redujo su exposición a cierto tipo de entidades, por ejemplo los transmisores de dinero, casas de cambio y centros cambiarios, instituciones que el organismo internacional describe como Negocios de Servicios Monetarios (NSM).

“Si bien los bancos ofrecen servicios a sociedades de transmisión de dinero grandes y algunas casas de cambio, en los últimos años han reducido su exposición a los NSM y dejaron de atender por completo a los centros cambiarios”, detalló el organismo internacional presidido por Santiago Otamendi.

“Los negocios de servicios monetarios (NSM) en México incluyen a los transmisores de dinero, los centros cambiarios que solamente llevan a cabo el cambio de divisas, y las casas de cambio que están autorizadas a llevar a cabo tanto actividades de transmisión como de cambio de divisas”, agregó.

De acuerdo con GAFI, esto provocó que muchos NSM recurran a otro tipo de instituciones autorizadas para acceder a los servicios financieros, en especial a las que aceptan depósitos, como las sofipos; sin embargo, esto representa una migración de riesgos de lavado de dinero a estas últimas, pues sus controles antiblanqueo son más débiles.

“Muchos NSM han recurrido a instituciones financieras no centrales que aceptan depósitos (por ejemplo: sofipos) para acceder a los servicios. Esta tendencia representa una migración de algunos de los riesgos de las Instituciones Finciaieras (IF) centrales (bancos) a entidades no centrales  que aceptan depósitos (sofipos), lo que constituye una preocupación potencial, ya que se reconoce ampliamente que los controles antilavado y contra el financiamiento al terrorismo que aplican estas entidades son más débiles”, afirmó GAFI.

Desde el 2016, cuando el gobierno mexicano publicó la Evaluación Nacional de Riesgos, se advirtió que los bancos son los que tienen los riesgos más altos de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo, en especial los más grandes del sistema financiero, es decir el G 7 bancario.

Asimismo, dicha evaluación alertó que los NSM también están expuestos a temas de lavado, debido al tipo de actividades y servicios que realizan, “por ejemplo, pueden realizar o aceptar operaciones de cambio” nacionales e internacionales.

“Los bancos son los que están en mayor riesgo (al lavado de dinero) (...) Los bancos dominan el sector financiero, manejan un gran volumen de operaciones y están bien interconectados con el sistema financiero internacional”, detalló GAFI en dicha evaluación.

Para GAFI, los mismos bancos comprenden que son las entidades del sistema financiero con los riesgos más altos de lavado de dinero; esto ha derivado en la reducción de servicios bancarios a otras entidades que también están expuestas a este ilícito.

“La reducción de los servicios bancarios a NSM (se da) debido (a) una percepción de mayores riesgos asociados con ellos”, añadió GAFI.

En el mundo, esta política no escrita se conoce como de-risking; sin embargo, para expertos esto es una paradoja, pues uno de los principios de las instituciones financieras es administrar riesgos y no eliminarlos, como sucede con dicha práctica.

El mismo GAFI ha reconocido que el de-risking es un factor que podría debilitar el sistema financiero mundial, pues es un fenómeno que obstaculiza la competencia, provoca exclusión financiera y promueve canales financieros clandestinos que podrían ser mal utilizados por criminales para el blanqueo de capitales.

De-risking se mitigaría con evaluación de riesgos: CNBV

La autoridad reconoce que el de-risking (o cierre de cuentas) es un fenómeno que no se ha podido erradicar en el sistema financiero, tanto nacional como internacional; sin embargo, confía en que esta práctica comenzará a mitigarse pues se han emitido disposiciones que reducirían dicha problemática.

De acuerdo con Sandro García-Rojas Castillo, vicepresidente de Supervisión de Procesos Preventivos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), las disposiciones relacionadas con el enfoque basado en riesgos, emitidas desde febrero del 2017, mitigarían el de-risking.

Esto debido a que dichas disposiciones van en el sentido de que las instituciones financieras, como los bancos, tienen que establecer matrices para ponderar el riesgo de lavado de dinero, lo que hará que dichas entidades conozcan los riesgos a los que están expuestos y así administrarlos, en lugar de terminar las relaciones sin haber sido analizados dichos riesgos, lo que deriva en el de-risking.

“El factor de la metodología de la evaluación de riesgos va a ser un gran aliciente y un gran auxiliar en el tema del de-risking (...) el tema de la metodología de evaluación de riesgos será muy afortunado y ayudará, sin duda, a fortalecer las relaciones (financieras) para que no se dé este fenómeno”, aseguró García-Rojas Castillo en entrevista.

El funcionario indicó que, en la actualidad, para que las instituciones financieras entablen una relación con un cliente (ya sea otra institución financiera o una persona física) necesitan ponderar el riesgo de las operaciones que se realizarán con dicha relación y, en caso de tratarse de considerar al cliente como de alto riesgo en cuestión de lavado, éstas pueden decidir no tener dicha relación.

“Cómo cuidarse de las operaciones (de alto riesgo) puede tener un alto costo, una institución financiera puede decidir no tener una relación con un cliente. En la medida en que los clientes tengan las mejores prácticas, como fortalecer su gobierno corporativo (en el caso de las empresas), se fortalecerán sus relaciones con el sistema financiero, entonces eso previene el tema del de-risking”, dijo el funcionario de la CNBV.

Fuente: El Economista

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